Tras la muerte de un trabajador asegurado mediante una póliza colectiva de vida, la albacea de su sucesión reclamó el beneficio. La aseguradora objetó que el espacio de designación de beneficiarios estuviera vacío y pidió una carta de la empresa contratante. También discutió los datos laborales necesarios para determinar la suma. El Juzgado Decimocuarto de Distrito en Materia Civil examinó si esas objeciones impedían a la heredera reclamar y cuál era la cantidad amparada.
La Justicia Frente a la Burocracia: Cómo una Familia Logró Cobrar el Seguro de Vida que les Pertenecía
La falta de un nombre en el espacio de beneficiarios no eliminó el derecho de la sucesión a reclamar la póliza colectiva
Un espacio en blanco no borra el derecho
La póliza no nombraba a una persona beneficiaria. El juzgado consideró la regla legal para los supuestos sin designación y reconoció la legitimación de la sucesión, representada por su albacea. La carta interna que la compañía pedía al empleador no podía sustituir la posición jurídica de la familia ni cerrar el acceso a la cobertura.
La relación laboral y el monto
El tribunal valoró documentos del vínculo de trabajo y del salario para establecer que el fallecido estaba comprendido en el seguro colectivo. La demanda había reclamado más de un millón de pesos; la sentencia fijó la cobertura procedente en $779,542.08 según el límite y las pruebas del contrato. Esta diferencia importa al describir el resultado.
La condena y sus límites
El fallo ordenó cumplir la póliza y reconoció mora desde el 26 de diciembre de 2017, a liquidar después. Absolvió a la demandada de gastos y costas. La resolución demuestra el derecho declarado y la condena, pero el expediente suministrado no contiene constancia de que la familia recibiera el dinero.
Cuando mi familiar falleció, nuestro dolor fue inmenso, y la situación empeoró cuando la aseguradora se negó a pagarnos el seguro de vida grupal solo porque un espacio en la póliza estaba en blanco. Me sentía impotente frente a una empresa tan grande. Por suerte, busqué ayuda y contraté a Punto Fino Abogados, S.C.
La sentencia
El 29 de mayo de 2018, el Juzgado Decimocuarto de Distrito en Materia Civil condenó a cumplir la póliza colectiva de vida y a pagar $779,542.08 a la sucesión. Ordenó la indemnización por mora y los intereses aplicables desde el 26 de diciembre de 2017, sujetos a liquidación posterior. No impuso gastos y costas.
El título proviene del relato aprobado por el propietario; la sentencia disponible prueba la condena, pero no documenta el cobro efectivo.