En 2015, un comprador adquirió a crédito un vehículo para trabajar en una plataforma de transporte. Declaró ese propósito al asesor de la agencia que tramitó la póliza exigida por la financiera, pero la carátula clasificó el uso como particular. El auto fue robado en marzo de 2016 mientras un conductor prestaba servicio. La aseguradora rechazó la cobertura por uso distinto y alegó que el cliente debía haber pedido la corrección de la póliza dentro de treinta días.
La historia detrás del fallo judicial
El comprador explicó que el auto trabajaría en Uber; la aseguradora rechazó el robo por la clasificación de uso que emitió su propio canal de venta
Lo que se dijo al contratar
El juzgado escuchó al asesor de ventas y a otra persona presente durante la compra. Ambos confirmaron que el cliente había comunicado el uso previsto en Uber. El representante de la aseguradora reconoció que las agencias intervenían en la contratación de sus productos y no aportó registros que demostraran la preparación del vendedor para orientar al cliente sobre el seguro adecuado.
Una restricción que no se comunicó
La aseguradora tampoco acreditó que el comprador hubiera recibido las condiciones generales antes del robo. El tribunal concluyó que no podía perjudicarle una exclusión contenida en un documento que no se le entregó. La regla de treinta días para revisar la carátula no trasladaba al consumidor la carga de interpretar restricciones desconocidas. La clasificación incorrecta del uso no anuló la cobertura por robo total en estas circunstancias.
El alcance del fallo
La guía de valor comercial incorporada al expediente fijó el vehículo en $900,000. La sentencia ordenó pagar esa base menos el deducible contractual del 10%. También reconoció los intereses que el propietario pagó a la financiera como daños, además de la mora legal desde el 29 de agosto de 2016; esos accesorios quedaron para ejecución.
Afortunadamente encontré al equipo de Punto Fino Abogados, S.C. Desde la primera consulta analizaron mi caso con total honestidad y llevaron mi demanda en un juicio oral mercantil federal de forma impecable. Demostraron en el tribunal que el vendedor de la agencia nunca me entregó las condiciones generales y que yo actué de buena fe.
La sentencia
El 13 de septiembre de 2019, el Juzgado Séptimo de Distrito en Materia Mercantil condenó a la aseguradora a pagar el valor comercial de $900,000 menos el 10% de deducible. También ordenó los daños vinculados con intereses del crédito y la indemnización por mora desde el 29 de agosto de 2016, sujetos a cuantificación en ejecución de sentencia.
La copia judicial es una versión pública que suprime el nombre de la demandada y datos del vehículo; la identificación de GNP fue aportada por el propietario. El fallo no prueba un cobro posterior.